Los 6 pilares de la economía porteña

Valparaíso ligado solo a una gran actividad económica, sea esta puerto o turismo, genera limitadas oportunidades y una gran vulnerabilidad ante las crisis económicas, afectando el empleo, la inversión en servicios y la calidad de vida del habitante. Nuestra ciudad posee un gran potencial para el desarrollo de otros rubros, lo que es vital, a la hora de definir las oportunidades laborales, la sostenibilidad económica como comuna y la diversificación del riesgo antes crisis externas.

Durante gran parte del siglo XX, Valparaíso dependió de las operaciones al interior de su puerto; concentrando gran parte de la oferta laboral y condicionando el funcionamiento de sus servicios a las necesidades de esta industria. Sin embargo las constantes modernizaciones al sistema portuario que surgieron desde los 70’ encaminaron a que esta industria perdiera concentración laboral en la comuna, dando espacio a que nuevas industrias comenzaran a consolidarse en forma paralela y hasta de manera cooperativa con las transformaciones que vivía el puerto. Así, actividades que tenían una pequeña participación, como las universidades, comenzaron a expandirse y cumplir un rol más activo en la economía. La ciudad dependiente a un solo rol, vive expuesta a enfrentar lo bueno y malo de ella a una escala mucho mayor, así, nuestro Valparaíso vivió la peor de sus crisis en los 90 con el derrumbe de los mercados asiáticos y la primera licitación portuaria, causando que las tasas de desempleo siguieran subiendo en los dos dígitos. Una de las lecciones que se debe recoger de lo vivido en el siglo pasado, es el alto riesgo que asumen las ciudades que concentran su actividad en una o dos actividades económicas; sobre todo cuando son de gran población como Valparaíso, Talcahuano o Puerto Montt.

A partir de la crisis portuaria, nuevas industrias comenzaron a fortalecerse, pero en el trayecto se ha discutido si estas son lo suficientemente fuertes como para reemplazar el rol portuario de la ciudad; esto es falso, dado que ninguna actividad viene a reemplazar a la otra; la ciudad debe tener una “matriz diversificada de industrias” que le permitan ser sostenible en el tiempo, enfrentando de mejor manera las crisis al tener múltiples alternativas laborales y porque cada industria recibe de manera distinta los golpes externos de la economía; así mientras puede haber una crisis que afecte las exportaciones (y por ende la empleabilidad del puerto), habrá otra como el turismo o los servicios a universitarios que suplirá la menor oferta laboral o en el peor de los casos permitirá que por cada portuario desempleado, tenga un familiar directo que labore en otro rubro, permitiendo con ello que el grupo familiar no entre en crisis.

Cada una de las actividades económicas posee diversos actores y una explicación extensa en cifras y planes de desarrollo que este artículo no alcanzará a tratar pero que, en la medida de lo posible, podrá entregar al lector una visión clara del potencial de cada una de ellas.

Economía del Turismo  

La más importante de las nuevas industrias que emergen en Valparaíso, no solo por su directa relación con la declaratoria mundial de la Unesco, sino por su diversidad de funciones, actividades y actores que pueden participar de ella, permitiendo que tanto empresas de experiencia como emprendedores puedan incorporarse generando impactos directos en el habitante, la vida de barrio y en la imagen ciudad.

Un ente fundamental para el desarrollo y consolidación de este rubro es “Plan Rumbo”. A diferencia de lo ocurrido en otras ciudades turísticas, la inversión privada no actúa sola, sino que es guiada por una institución que establece una hoja de ruta que reúne tanto al sector público como privado, regulando de cierta manera a este mercado para que no genere externalidades negativas en una ciudad, donde su principal activo es el patrimonio intangible. Así, Plan Rumbo, a través de su “Plan Estratégico para el Turismo de Valparaíso” informa a los inversionistas los distintos polos de desarrollo y productos estrellas que la ciudad posee, los puntos neurálgicos, el plan de marketing y las metas que se plantean de aquí al 2015 teniendo siempre como eje fundamental, el establecimiento de condiciones y obras que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos, que generen orgullo por su ciudad y entregando accesos a la participación ciudadana.

A diferencia de lo que se pensaría en una ciudad patrimonial, Plan Rumbo no es una plataforma que apuesta solo por el turismo del casco declarado Patrimonio de la Humanidad; es una entidad que apuesta por 6 polos de desarrollo simultáneos que permitirán solidificar la oferta turística de la ciudad en un abanico diversificado, otorgándole sostenibilidad al rubro. Los 6 pilares del turismo porteño: el turismo cultural, universitario, creativo, ecoturismo, cruceros y el turismo azul se presentan como oportunidades reales, cada una de ellas con sus propias fortalezas y debilidades, pero que en conjunto conforman una atractiva y diversificada carta de presentación para el turista, dándole a Valparaíso la categoría de “destino turístico”, sin depender de la agenda de Viña o Santiago. Por otra parte, busca potenciar y promocionar cada una de ellas, está aportando al desarrollo de los demás pilares de desarrollo de la ciudad como la actividad universitaria con su promoción a los estudiantes del Brasil o a la actividad portuaria a través de las negociaciones con la industria de cruceros. El gran valor que entrega Plan Rumbo al desarrollo de la actividad turística se debe a que, ante todo, tienen claro que deben generar un buen lugar para vivir antes de ofrecer turismo, dado que ellos quieren mostrar al turista la calidad de vida, el orgullo del ciudadano por su ciudad y todo lo que comprende los estilos de vida que hacen único y atractivo a Valparaíso.

Economía del Puerto Comercial

Nuestro viejo caballo de batalla, la economía ligada a las operaciones del puerto comercial fueron el gran y casi único pilar de la economía del Valparaíso de la segunda mitad del siglo XX. La alta dependencia la hizo frágil ante las crisis económicas y las modernizaciones de las últimas 3 décadas.

Hoy, la economía portuaria, se ha repuesto de las crisis y a través del terminal concesionado TPS ha logrado índices de productividad y de transferencias que lo ubican como líder tecnológico en materia portuaria; este mismo rol ha hecho que la dependencia laboral sea mínima al interior del terminal, lo mismo ocurre con los subcontratistas y proveedores que han debido adaptarse a la nueva realidad de la actividad. Mientras en los 80 la carga debía pasar por muchas manos antes de salir del puerto, hoy el contenedor sale de la grúa Gantry, se dirige a la Zeal para su revisión y termina luego en un centro de distribución de Santiago o Argentina. La disminución en los tiempos de traslado y el mayor equipamiento tecnológico hicieron innecesario muchos intermediarios lo que redujo la cantidad de empresas relacionadas con el rubro. Actualmente el puerto comercial de forma indirecta y directa aporta solo al 9,5% del empleo local, muchos de ellos operan bajo el sistema de turnos, el cual depende de la estacionalidad de las exportaciones, por lo que lamentablemente no proporciona estabilidad los 12 meses del año. La alta estacionalidad y dependencia hace frágil a las ciudades puerto al desempleo; como dato, durante el período de mayor ausencia de recaladas en la crisis del 2009, Valparaíso tuvo una tasa de desempleo que superó el 17% cuando en el mismo período del año anterior era de 14%, mientras que San Antonio (más dependiente de esta actividad que nuestro Pansho) tuvo un alza en la desocupación de un 8.1% a un 15.4%.

A pesar de este panorama, el puerto no es un mero actor más, su importancia sigue siendo significativa por el hecho de ser un pilar fundamental de las exportaciones nacionales y pieza clave del corredor bioceánico proyectado a través del tren trasandino; de ahí que la ciudad podrá seguir contando con una importante industria, pero que por más licitaciones agreguen, no logrará volver a concentrar la mano de obra que tenía en los 70’ u 80’, mientras que el sistema de turnos y evolución de la demanda de naves lo vuelve altamente dependiente de los acontecimientos internacionales. A ello sumamos que el puerto no puede ignorar la realidad de su ciudad patrocinadora que ahora es también turística, patrimonial y universitaria; el reciente resultado en la licitación del espigón (que no tuvo interesados) representa una oportunidad para la ciudad y su longeva actividad en poder desarrollar un proyecto conjunto  que responda a las necesidades de carga y niveles de exportación como también de potenciar y de respetar la ciudad que la acompaña. Ejemplos de lo que se puede hacer, es la definición de proyectos que respeten el borde mar de la ciudad (como Barcelona y Buenos Aires) y la creación de un puerto de Cruceros, cuya demanda comenzará a repuntar nuevamente  y cuya presencia coincide con la temporada de la fruta lo que genera más tiempos de espera y un aumento en las naves a la gira. Los puertos de Cruceros, a diferencia de los comerciales, son de bajo impacto para la ciudad, ya que no necesitan zonas de respaldo para acopio y el ciudadano puede acceder cuando no hay recaladas, lo que abre la posibilidad para que estos se instalen en Barón y Yolanda aliviando los congestionados terminales 1 y 2 e incrementando la productividad y eficiencia de la temporada más importante para el exportador nacional.

Economía Patrimonial

La economía patrimonial por si sola es un actor importante y que se diferencia de la turística en varios puntos. Aquí hacemos referencia al valor agregado que entrega la categoría de Patrimonio de la Humanidad y de Capital Cultural a la ciudad en materia de inversión y calidad de vida. El PRDUV y el sector privado pasarían a ser los principales motores al inyectar recursos a obras públicas y de reconversión a barrios, que hasta fines de los 90, estaban muy depreciados. La economía patrimonial se convierte en una oportunidad para el repoblamiento de la ciudad, el retorno de servicios y el origen de nuevas industrias a través de proyectos de recuperación patrimonial u otros más modernos  que respeten la evolución tangible e intangible del barrio. Un punto interesante en materia de repoblamiento e inversión, es que estas se generan desde un punto de origen donde hay un hito patrimonial como referencia; así mientras en el 2003-2006 la inversión se concentraba en los cerros Alegre y Concepción (declarados Patrimonio de la Humanidad), hoy esta se ha expandido a los cerros vecinos como Bellavista, Cordillera, Florida y Cárcel. También se han vistos casos similares en cerros como el Polanco y Playa Ancha, donde la inversión gira en torno a hitos arquitectónicos como la torre del ascensor Polanco y las casas de Avenida Gran Bretaña expandiéndose a calles vecinas y contagiando poco a poco el sector con nuevas obras y habitantes interesados en repoblar o invertir en negocios como hotelería, hostales para universitarios, gastronomía o emprendimiento en industrias creativas.

A pesar del auspicio panorama, existen algunas falencias importantes en esta economía y que hacen referencia a la poca información que tiene el privado de cómo invertir, sobre todo cuando se trata de inmobiliarias o constructoras que carecen de experiencia en ciudades como Valparaíso, acostumbrados a obras invasivas en altura y diseño. De allí, que sea crucial la generación de un Plan Maestro para la inversión, sobre todo en materia de departamentos y viviendas, pero también en otros tipos de inversión que se pueden generar por el aumento poblacional y que sean negativos para el habitante, como el surgimiento de botillerías en exceso que deprecien la vida de barrio al atraer a habitantes más jóvenes que solo buscan instancias para el carrete urbano (caso calle Cumming/Almirante Montt) y no para el fortalecimiento de la vida de barrio y de una economía propia en los cerros.

Economía Universitaria

Si bien, Valparaíso cuenta con importantes universidades desde principios de siglo XX, solo desde los 90’ se ha experimentado un rol activo de esta industria; comenzando una fuerte campaña promocional como “ciudad universitaria” a nivel nacional y que hoy se ha expandido a mercados como el brasileño y el europeo atrayendo, cada vez más,  a estudiantes que no buscan solo estudiar, sino también conocer la cultura, consumir bienes especializados y hasta algunas veces, terminan estableciéndose en la ciudad. Si bien en Valparaíso siguen siendo 4 las universidades tradicionales establecidas, estas han invertido de manera importante y han especializado ciertas áreas, logrando posicionarse a nivel nacional como referentes para estudiar ciertas carreras; por otro lado también existe un incremento en la capacidad e inversión de ciudadelas universitarias lo que facilita la adopción de una cultura universitaria y la inversión en servicios especializados para ellos en los alrededores. El mejor ejemplo es el barrio universitario que ha consolidado la USM en Placeres, atrayendo una serie de servicios como hospedaje y alimentos, pero también facilitando sus instalaciones para la creación de plataformas de negocios al potenciarse como centro de eventos, incubadora de emprendimiento y centro de estudios para el sector privado y público.

En materia de inversión, las universidades apuestan por la especialización y la generación de obras a largo plazo; así Duoc UC invirtió US 10Mill en el Palacio Cousiño en una apuesta por ser el principal motor de mano de obra calificada para la recuperación patrimonial de la ciudad. La PUCV hace lo propio con la ciudadela universitaria en el barrio de Curauma para especializarse en las ciencias y otras áreas con obras por US 15Mill; a ello sumarle el centro de Neurociencia en el barrio Puerto y las nuevas facultades de la UV en avenida Brasil.

Otro elemento importante, lo componen los actores de la educación técnica superior como Duoc UC e Inacap, con importantes centros que entregan mano de obra calificada para especialidades que la ciudad antes no poseía y requería con urgencia como recuperación patrimonial, gastronomía, hotelería e idiomas, otorgando también posibilidades de crecimiento para que quienes vinieron a estudiar a la ciudad, no emigren y se establezcan de forma permanente.

Economía Marítima

Si bien cuando pensamos en Valparaíso como ciudad marítima, lo hacemos midiendo la actividad que ocurre en el puerto comercial, pasamos a ignorar buena parte del resto de las actividades que tienen relación con el mar y que dan a la ciudad su calidad de capital marítima. En esta economía separamos al puerto comercial, dado que el resto de las actividades que mencionaremos no dependen de los vaivenes de la economía internacional para subsistir y por ende el riesgo corren, se encuentra mucho más diversificado. Componen esta economía, importantes instituciones y empresas como la Armada que ocupa la ciudad como su puerto base, otorgando una serie de empleos directos e indirectos a través de la mantención de la flota, la operación de las escuelas matrices, la oficinas institucionales y una población activa permanente al ocupar su domicilio en distintos barrios de la ciudad. Si bien no se conocen cifras oficiales, no podemos pasar por desapercibido que el rol que ocupa la Armada en la ciudad escapa de la mera actividad que realizan los oficiales y marinos de la institución por lo que se debiera consolidar su rol al interior de la ciudad, potenciando la residencia de oficiales en los cerros porteños y evitando la fuga de sus escuelas a la vecina Viña del Mar.

Otras importantes instituciones, lo componen la gran cantidad de navieras y armadores que poseen su casa matriz en la ciudad; realizando operaciones de tráfico, logística y evaluación de proyectos para otros puertos nacionales e incluso internacionales, por lo que su dependencia de lo que ocurra en los sitios de atraque del puerto de Valparaíso poco o nada afecta su labor. Contamos con la presencia de la casa matriz de Sudamericana de Vapores que realiza negocios con todas sus filiales del mundo desde Valparaíso, con la matriz de Agunsa S.A., Ian Taylor & Company, CCNI, SAAM entre otras. Esto otorga un abanico de ofertas laborales que apuntan a las ingenierías y otorgan el título a Valparaíso de capital portuaria, al ser casa de las empresas del rubro.

Por último un 3° actor lo representan los astilleros ubicados en la ciudad; Sociber y Asmar facilitan la llegada de nuevas tecnologías en el ámbito marítimo y la integración con distintos proveedores que se han visto fortalecidos por el incremento de la demanda de este servicio que solo se da, para grandes naves, en Valparaíso y Talcahuano.

Economía Polo Tecnológico y zona de negocios

El más reciente de los nuevos rubros; poco a poco gana un espacio en la agenda de inversión de la ciudad, siendo parte importante de su crecimiento el rol de las universidades, la CORFO y la promoción de la ciudad como alternativa al congestionado Santiago para ser escenario de negocios. El hito más importante ha sido el edificio tecnológico de Corfo en Curauma, el cual se encuentra a su máxima capacidad; los centros tecnológicos e incubadoras de la USM y la PUCV, el futuro centro de neurociencia y la mayor oferta de oficinas en escenarios atractivos para empresas que deciden salir de la región metropolitana como el proyecto Estación Puerto frente al mar; a esto sumemos la existencia de mayores servicios públicos relacionados al trabajo legislativo, la Intendencia, servicios nacional de Aduanas y del Concejo de la Cultura y la Artes. Otro actividad importante que complementa esta economía, ha sido el creciente interés por Valparaíso como centro de eventos para convenciones y negocios de distintas empresas, reuniendo empresarios en un mismo lugar y posibilitando la opción de que estas en el futuro inviertan en la ciudad porteña. Clave ha sido la inversión en hotelería y zonas adecuadas para estos eventos como algunos hoteles boutique y el nuevo Diego de Almagro en la costanera.

Una cualidad importante de esta economía, es que las empresas que son parte de ella, apuntan a un nicho que carece de ofertas laborales, gente especializada en finanzas, tecnologías de la información, ingenieros calificados, técnicos relacionados o economistas, los cuales muchas veces egresan de las universidades de la zona y se ven obligados a buscar mejores rumbos en Santiago.

Si bien hay mucho que hablar sobre cada una de estas industrias, el artículo solo pretende dar una primera mirada y generar discusión sobre la variedad de actores que, en poco más de una década, han logrado introducir la ciudad, generando economía más multidisciplinaria rescatando roles silenciados o que no se habían desarrollado, pero con un alto potencial para diversificar la matriz económica, el empleo y el riesgo como ciudad ante las crisis económica que tanto la azotaron durante el siglo XX por su extremo rol como ciudad estrictamente portuaria. Espero en próximos artículos hablar sobre cada industria con más datos y cifras de los mencionados.

Fuentes y datos:

Estudios de Plan Rumbo: http://planrumbo.cl/archivos/2/0/documentos.html

El aporte de un puerto a la ciudad; carta de Alfonso Mujica, Presidente EPV : http://bit.ly/kgPsoK

El Programa Chileno de Concesiones de Infraestructura: Evaluación, Experiencia y Perspectivas; Engel, Fischer y Galetovic

Datos macroeconómicos sobre crecimiento y desempleo de la década de los 90. (INE, Banco Central, etc)

Desempleo Valparaíso Agosto-Octubre 2009 http://bit.ly/k083AL

Fotos: CiudaddeValparaiso.cl /Proyecto Estación Puerto / Mercurio de Valparaíso

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5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Interesante, aunque reductiva aproximación a las líneas de desarrollo porteño. Aun me molesta que el turismo sea lo primero

  2. No digo que sea lo primero, pero es la primera que detallo por que hay más estudios y avances concretos hacia qué tipo de industria se desea. El artículo más que reductivo, es solo un mapeo de la situación, ya que, hay mucha info sobre c/u de las industrias que espero detallar en otros artículos.

    Saludos y gracias por el comentario.

  3. Dime una cosa… Ya se que es lo que salió primero, pero, hablando de turismo. Qué turismo crees que es el que le haga mejor a Valparaíso? Considerando como turista a un individuo foraneo que viene por un tiempo indeterminado (puede ser 1 dia o 1 año) a la ciudad, pero que no es de aquí???

  4. Un turismo enfocado en su patrimonio vivo y eso complementado con la arquitectura, los museos, borde costero etc. “Lo primero debiera ser la calidad de vida!” eso es el turismo que mejor le haría a Valparaíso, uno que promueva trabajo e inversión en mejorar la vida de los barrios y en hacer que los porteños recuperen el orgullo por vivir en su ciudad. Sin embargo eso es pensando en el turista extranjero o nacional que viene a conocer Valpo, por que hay otros turistas que vienen a estudiar (europeos o chilenos de otras regiones) o a realizar turismo de negocios (ejecutivos, turismo de convenciones etc) lo que nos llama también a saber invertir en productos y servicios que normalmente la ciudad nunca ha desarrollado, pero que traerían beneficios y serían solo un subpilar más del turismo que Valparaíso desarrollaría.

  5. Guille dice:

    interesantes articulos, solo te acotaria que enfoques a Valparaiso como comuna central de una gran ciudad y no como si estuviera sola, ya que ese seria un analisis mas real para tratar los temas de la ciudad

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